Miércoles, 22 de Septiembre de 2010 17:39
En el repertorio de excusas que pudimos escuchar por parte de jugadores y directivos respecto al pobre arranque del equipo en la Primera B Nacional, se hizo mucho hincapié en las dificultades que traía aparejada esta divisional, entre las que destacaron el mal estado de los campos, los errores arbitrales, el apoyo de los gobernadores provinciales a algunos equipos, la violencia con la que se juega y que “todos le quieren ganar a Central”, entre muchas otras justificaciones.
Luego de haber visto los siete encuentros de nuestro equipo y algunos otros que fueron televisados, es importante realizar algunas conclusiones que desmienten la gran mayoría de los argumentos mencionados anteriormente:
-Los campos de juego: La gran mayoría de ellos se encuentran en perfecto estado y no incidieron en lo más mínimo en el desarrollo de los partidos. Un ejemplo saliente es el del ascendido Almirante Brown, que a pesar de haberlo regado antes del cotejo en que nos enfrentaron, demostró estar a la altura de las circunstancias.
-La violencia física en los partidos: Si bien es cierto que los encuentros suelen ser más friccionados y trabados que los de Primera y que los árbitros son algo más tolerantes, nuestro equipo no posee ningún futbolista lesionado producto de acciones del partido (Shaffer está esgarrado y Toledo fue pisado involuntariamente). Aunque puede ser cierta la afirmación de que la B Nacional es un poco más dura, no es solamente Central quien la padece.
-La actuación de los jueces: Hasta el momento nos han tocado gran mayoría de árbitros con pasado en la Primera División, que a excepción de Baliño ante Patronato no nos han perjudicado. Simplemente trabajaron bien, mal o regular de acuerdo a sus posibilidades (y a sabiendas del flojo momento que atraviesa el arbitraje argentino).
-El apoyo de los gobernadores: Otra conclusión insostenible ya que Belgrano de Córdoba, Patronato de Paraná, Aldosivi de Mar del Plata y la CAI de Comodoro Rivadavia son los últimos equipos del escalafón y todos pertenecen al interior, al igual que Tiro Federal que es de nuestra ciudad.
-“Todos le quieren ganar a Central”: ¿A alguno de los jugadores o dirigentes se les ocurrió que pudiese pasar lo contrario?
Más allá de estas cuestiones y del flojo comienzo de nuestro equipo en el certamen, debemos rescatar que la temporada de la B Nacional es muy larga y permite la recuperación de aquellos que no comienzan con el pie derecho. No obstante, la baja proporción de conjuntos que suben a través de la Promoción prácticamente nos obliga a pensar en el ascenso directo como único objetivo.
También es imperioso afirmar que el nivel exhibido hasta el momento por todos los equipos de la B Nacional es tan parejo como discreto, por lo que una mejoría en la tarea de Central seguramente le permitiría ganar terreno y entreverarse de forma rápida entre los animadores del certamen.
De todos modos, las razones por las que aún navegamos en la mitad de tabla sin encontrar el rumbo futbolístico debemos buscarlas puertas adentro en los errores a la hora de contratar, de planificar la estrategia y de la falta de calidad de algunos jugadores.
Las insostenibles excusas no pueden disimular los errores cometidos a la hora de contratar (sólo son titulares 4 de los 13 refuerzos), las groseras fallas de Merlo a la hora de planificar los partidos y los pobres desempeños de la mayoría de los jugadores. No obstante, las dos victorias en las últimas tres presentaciones, y algunos puntos altos como Braghieri, Peppino, Zarif y Medina nos permiten ilusionarnos con encontrar rápidamente la base y adquirir el prestigio que hasta el momento no hemos tenido.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
martes, 21 de septiembre de 2010
Zof: "A muchos les pesa la camiseta de Central"
Como ante cada situación crítica que atraviesa nuestra institución a nivel deportivo, Don Ángel Tulio Zof es la voz más autorizada para opinar sobre el funcionamiento del equipo y, fundamentalmente, acerca de los posibles pasos a seguir para levantar vuelo en el comienzo de un certamen que aparece muy adverso para nuestros intereses.
Por este motivo, sociocanaya.com volvió a apelar a la buena predisposición del entrenador más exitoso de nuestra historia, quien sin tapujos opinó sobre el cuerpo técnico, el plantel y las falencias de un equipo que deberá levantar cabeza el viernes ante Rafaela.
¿Esperaba este comienzo tan complicado para nuestro equipo en la B Nacional?
No, sinceramente uno esperaba otra cosa. Realmente noto que Central tiene muchos problemas a la hora de armarse como equipo, independientemente de las desgracias que ocurren como el penal inventado en el último minuto ante Patronato. Pero estoy sorprendido como imagino que estarán todos los hinchas.
¿A qué se le pueden adjudicar los inconvenientes que mostró Central en las primeras fechas?
Son muchas las cuestiones. Creo que el entrenador todavía no logró darle forma al equipo y ensamblar las piezas y también hay muchos jugadores que se encuentran por debajo de su nivel. También, y sin ánimo de meterme en el trabajo del técnico, creo que hay algunos futbolistas que no están jugando en el puesto que deberían.
¿A quiénes se refiere puntualmente?
Son varios. Pero quisiera ejemplificar en el Kily González. Es notorio que a su edad ya no está para cubrir el carril izquierdo sino que deberían ubicarlo como un mediapunta o como segundo delantero, para quitarle las obligaciones defensivas y que pueda armar juego, que es lo que el equipo a esta altura necesita.
¿Y por qué cree que la gran mayoría de los futbolistas se encuentra por debajo de su nivel?
Es que nadie sabe lo que es jugar en Central hasta que llega y lo hace. A muchos les pesa esta camiseta, que ejerce una presión realmente muy importante. En Centra la gente empuja, llena la cancha, acompaña y eso en muchos futbolistas genera una responsabilidad extra que no todos la pueden sobrellevar.
¿Es aventurado hablar de un cambio de técnico a esta altura?
Sí, por supuesto, pero ese es un tema que nunca tendrá solución en el fútbol argentino. Cuando a un técnico no le va bien en tres o cuatro partidos inmediatamente quieren buscarle un reemplazo. Yo con esto no quiero ejercer una defensa a Merlo ni mucho menos, pero si los entrenadores tendrían tiempos y plazos para trabajar la historia sería muy diferente.
¿El plantel está a la altura de las circunstancias a su criterio?
A grandes rasgos sí. A muchos chicos los conozco y sé que pueden rendir mucho más de lo que lo están haciendo. También hay muchos nuevos que deben adaptarse y eso lleva algunas semanas, aunque entiendo que hay material como para jugar mucho mejor.
¿Cree que la posibilidad de ascender se convirtió en algo lejano?
No, este torneo es realmente largo y todavía restan 31 partidos para Central. Hay que tomar dimensión de que en todo ese tiempo pueden pasar muchísimas cosas. De todos modos, está claro que si quieren ascender habrá que mejorar el rendimiento del equipo sustancialmente porque de otra manera será complicado lograrlo.
Por este motivo, sociocanaya.com volvió a apelar a la buena predisposición del entrenador más exitoso de nuestra historia, quien sin tapujos opinó sobre el cuerpo técnico, el plantel y las falencias de un equipo que deberá levantar cabeza el viernes ante Rafaela.
¿Esperaba este comienzo tan complicado para nuestro equipo en la B Nacional?
No, sinceramente uno esperaba otra cosa. Realmente noto que Central tiene muchos problemas a la hora de armarse como equipo, independientemente de las desgracias que ocurren como el penal inventado en el último minuto ante Patronato. Pero estoy sorprendido como imagino que estarán todos los hinchas.
¿A qué se le pueden adjudicar los inconvenientes que mostró Central en las primeras fechas?
Son muchas las cuestiones. Creo que el entrenador todavía no logró darle forma al equipo y ensamblar las piezas y también hay muchos jugadores que se encuentran por debajo de su nivel. También, y sin ánimo de meterme en el trabajo del técnico, creo que hay algunos futbolistas que no están jugando en el puesto que deberían.
¿A quiénes se refiere puntualmente?
Son varios. Pero quisiera ejemplificar en el Kily González. Es notorio que a su edad ya no está para cubrir el carril izquierdo sino que deberían ubicarlo como un mediapunta o como segundo delantero, para quitarle las obligaciones defensivas y que pueda armar juego, que es lo que el equipo a esta altura necesita.
¿Y por qué cree que la gran mayoría de los futbolistas se encuentra por debajo de su nivel?
Es que nadie sabe lo que es jugar en Central hasta que llega y lo hace. A muchos les pesa esta camiseta, que ejerce una presión realmente muy importante. En Centra la gente empuja, llena la cancha, acompaña y eso en muchos futbolistas genera una responsabilidad extra que no todos la pueden sobrellevar.
¿Es aventurado hablar de un cambio de técnico a esta altura?
Sí, por supuesto, pero ese es un tema que nunca tendrá solución en el fútbol argentino. Cuando a un técnico no le va bien en tres o cuatro partidos inmediatamente quieren buscarle un reemplazo. Yo con esto no quiero ejercer una defensa a Merlo ni mucho menos, pero si los entrenadores tendrían tiempos y plazos para trabajar la historia sería muy diferente.
¿El plantel está a la altura de las circunstancias a su criterio?
A grandes rasgos sí. A muchos chicos los conozco y sé que pueden rendir mucho más de lo que lo están haciendo. También hay muchos nuevos que deben adaptarse y eso lleva algunas semanas, aunque entiendo que hay material como para jugar mucho mejor.
¿Cree que la posibilidad de ascender se convirtió en algo lejano?
No, este torneo es realmente largo y todavía restan 31 partidos para Central. Hay que tomar dimensión de que en todo ese tiempo pueden pasar muchísimas cosas. De todos modos, está claro que si quieren ascender habrá que mejorar el rendimiento del equipo sustancialmente porque de otra manera será complicado lograrlo.
Central rompió el maleficio y volvió a festejar: venció 1 a 0 a la CAI
Central intentará pagar la deuda interna que tiene con su hinchada.
Aunque a cuentagostas, Central empezó a pagar esta noche en el Gigante la deuda interna con la gente. Porque pese a no jugar bien logró, después de casi cinco meses (142 días), un triunfo como local, que no sólo le va a permitir trepar en la tabla de posiciones, sino también le va a dar impulso para el futuro inmediato y confianza para afrontar los próximos partidos en esta competitiva y dura B Nacional.
Es cierto que, para serle fiel a su estilo, primero debió superar la apatía del primer tiempo y algunos sustos en el segundo, pero no es menos real que también tuvo algunos pasajes de buen fútbol durante el complemento, como también que en ese lapso desperdició un par de situaciones que le habrían permitido llegar al final del partido con otro margen y mayor tranquilidad.
Atrás había quedado a esa altura, el patético primer tiempo de Central, que por entonces era un equipo que no podía con su alma, al punto de haber redondeado uno de sus peores primeros tiempos en su corta estada en la B Nacional. Volvió a ser un equipo previsible, sin ideas ni volumen de juego y, por ende, carente de profundidad.
De hecho, sólo un remate de Medina a los 37′, que exigió una buena respuesta de Burtovoy, fue la nota más destacada de la etapa. Sólo eso para un equipo sin juego y sin ideas.
El entretiempo tuvo un efecto casi milagrosa para Central, porque dejó en el vestuario la actitud timorata, dubitativa y casi pasiva del primer tiempo, para pasar a ser un equipo con ambición, coraje, y volumen de juego. Al punto de que en los primeros 15 minutos del complemento, hubo prácticamente un sólo equipo en la cancha: Central, que fue el dominador casi absoluto de las acciones y, por ende, el que tuvo las mejores situaciones de gol.
Es que con el gol de Lucho Figueroa, que definió muy bien un buen centro de Danelón, a los 4′, se encendió Central y se encendió el partido. Antes una guapeada de Braghieri, a los 2, había mostrado el camino.
El mejor funcionamiento canalla y la agresividad en ataque a punto estuvo de encontrar su premio, cuando a los 12, entre Braghieri, Paglialunga y el Kily armaron una jugada bárbara por izquierda, que Moya tiró increíblemente arriba del travesaño desde inmejorable posición.
Pero cuando Central estaba más armado, el canalla retrocedió en el terreno, cedió la iniciativa, la pelota y el dominio y empezó a sufrir otra vez el partido.
Porque, a los 21′, Rodríguez le dio un susto bárbaro a los canallas, pero definió muy mal. Lo mismo que ocurrió dos minutos después, cuando el propio Rodríguez en el corazon del área la tiró arriba, a la salida de un córner. Y ni que hablar cuando Diego Romero, a los 32, sacó un remate que obligó a una tapada fantástica de Broun.
Y cuando el sufrimiento se estaba haciendo insoportable para el canalla, Merlo acertó con los cambios y logró desequilibrar nuevamente, aunque desperdidió varias situaciones de gol en el final, en los pies de Medina, Gómez y Figueroa.
Hasta que el árbitro marcó el final y llegó el desahogo esperado en Arroyito, luego de otro partido sufrido del canalla.
Aunque a cuentagostas, Central empezó a pagar esta noche en el Gigante la deuda interna con la gente. Porque pese a no jugar bien logró, después de casi cinco meses (142 días), un triunfo como local, que no sólo le va a permitir trepar en la tabla de posiciones, sino también le va a dar impulso para el futuro inmediato y confianza para afrontar los próximos partidos en esta competitiva y dura B Nacional.
Es cierto que, para serle fiel a su estilo, primero debió superar la apatía del primer tiempo y algunos sustos en el segundo, pero no es menos real que también tuvo algunos pasajes de buen fútbol durante el complemento, como también que en ese lapso desperdició un par de situaciones que le habrían permitido llegar al final del partido con otro margen y mayor tranquilidad.
Atrás había quedado a esa altura, el patético primer tiempo de Central, que por entonces era un equipo que no podía con su alma, al punto de haber redondeado uno de sus peores primeros tiempos en su corta estada en la B Nacional. Volvió a ser un equipo previsible, sin ideas ni volumen de juego y, por ende, carente de profundidad.
De hecho, sólo un remate de Medina a los 37′, que exigió una buena respuesta de Burtovoy, fue la nota más destacada de la etapa. Sólo eso para un equipo sin juego y sin ideas.
El entretiempo tuvo un efecto casi milagrosa para Central, porque dejó en el vestuario la actitud timorata, dubitativa y casi pasiva del primer tiempo, para pasar a ser un equipo con ambición, coraje, y volumen de juego. Al punto de que en los primeros 15 minutos del complemento, hubo prácticamente un sólo equipo en la cancha: Central, que fue el dominador casi absoluto de las acciones y, por ende, el que tuvo las mejores situaciones de gol.
Es que con el gol de Lucho Figueroa, que definió muy bien un buen centro de Danelón, a los 4′, se encendió Central y se encendió el partido. Antes una guapeada de Braghieri, a los 2, había mostrado el camino.
El mejor funcionamiento canalla y la agresividad en ataque a punto estuvo de encontrar su premio, cuando a los 12, entre Braghieri, Paglialunga y el Kily armaron una jugada bárbara por izquierda, que Moya tiró increíblemente arriba del travesaño desde inmejorable posición.
Pero cuando Central estaba más armado, el canalla retrocedió en el terreno, cedió la iniciativa, la pelota y el dominio y empezó a sufrir otra vez el partido.
Porque, a los 21′, Rodríguez le dio un susto bárbaro a los canallas, pero definió muy mal. Lo mismo que ocurrió dos minutos después, cuando el propio Rodríguez en el corazon del área la tiró arriba, a la salida de un córner. Y ni que hablar cuando Diego Romero, a los 32, sacó un remate que obligó a una tapada fantástica de Broun.
Y cuando el sufrimiento se estaba haciendo insoportable para el canalla, Merlo acertó con los cambios y logró desequilibrar nuevamente, aunque desperdidió varias situaciones de gol en el final, en los pies de Medina, Gómez y Figueroa.
Hasta que el árbitro marcó el final y llegó el desahogo esperado en Arroyito, luego de otro partido sufrido del canalla.
Suma pero no convence
Martes, 21 de Septiembre de 2010 00:22
El triunfo conseguido ante la Comisión de Actividades Infantiles debe ser tomado como un plafón anímico importante de cara a la tan ansiada recuperación futbolística del equipo, que estuvo muy lejos de consolidarse en un cotejo donde lo único rescatable fue el resultado final que por segunda vez en el torneo se condijo con los intereses del conjunto de Merlo.
No obstante, más allá de la victoria, la tarea colectiva nuevamente arrojó muchas dudas ya que Rosario Central en ningún momento se mostró como un equipo con ideas y pretensiones serias y hasta el gol conseguido por Luciano Figueroa prácticamente no había hilvanado ocasiones de riesgo para la valla de Burtovoy.
La primera etapa fue una de las más flojas del equipo a lo largo del torneo ya que se mostró impreciso, carente de volumen y sin la más mínima generación de juego, algo que exasperó a los hinchas que nuevamente colmaron el Gigante y prestaron su apoyo a pesar de la adversidad.
En medio de la confusión, la dinámica de Omar Zarif y la habilidad de Antonio Medina fueron las únicas armas potables que el equipo de Merlo ofrecía ante una CAI absolutamente limitada, que se dedicó a cuidar con uñas y dientes el empate y no mostró repertorio alguno para lastimar a Central.
A los doce minutos del complemento, cuando Rosario Central comenzaba a inquietar a su adversario, apareció la jugada colectiva mejor concebida del partido, que nació en los pies de Omar Zarif, que cedió para Paglialunga, cuyo centro encontró la efectiva arremetida de Lucho Figueroa quien vulneró a Burtovoy para decretar el 1-0 parcial.
Potenciado anímica y futbolísticamente por la ventaja, Central creció de manera paulatina en el rendimiento y comenzó a explotar las grietas que aparecían en la defensa visitante, por lo que dispuso de varias chances como para ampliar la ventaja transitoria.
En este rubro, el chaqueño Medina se hizo abanderado de cada contragolpe y fue el generador de las dos acciones más propicias, que finalizaron con un remate suyo en que dio en el palo y con un insólito resbalón del ingresado Jonatan Gómez cuando poseía todo el arco a su merced.
El silbatazo final sirvió como desahogo para el público canalla, que por primera vez cantó victoria en el Gigante y se ilusiona con la resurrección futbolística que desde hace tiempo reclamamos. Más allá de que la evolución del equipo no es acorde a las expectativas creadas, por lo menos los tres puntos quedaron en casa y esta noche tenemos un pequeño motivo más para celebrar.
El triunfo conseguido ante la Comisión de Actividades Infantiles debe ser tomado como un plafón anímico importante de cara a la tan ansiada recuperación futbolística del equipo, que estuvo muy lejos de consolidarse en un cotejo donde lo único rescatable fue el resultado final que por segunda vez en el torneo se condijo con los intereses del conjunto de Merlo.
No obstante, más allá de la victoria, la tarea colectiva nuevamente arrojó muchas dudas ya que Rosario Central en ningún momento se mostró como un equipo con ideas y pretensiones serias y hasta el gol conseguido por Luciano Figueroa prácticamente no había hilvanado ocasiones de riesgo para la valla de Burtovoy.
La primera etapa fue una de las más flojas del equipo a lo largo del torneo ya que se mostró impreciso, carente de volumen y sin la más mínima generación de juego, algo que exasperó a los hinchas que nuevamente colmaron el Gigante y prestaron su apoyo a pesar de la adversidad.
En medio de la confusión, la dinámica de Omar Zarif y la habilidad de Antonio Medina fueron las únicas armas potables que el equipo de Merlo ofrecía ante una CAI absolutamente limitada, que se dedicó a cuidar con uñas y dientes el empate y no mostró repertorio alguno para lastimar a Central.
A los doce minutos del complemento, cuando Rosario Central comenzaba a inquietar a su adversario, apareció la jugada colectiva mejor concebida del partido, que nació en los pies de Omar Zarif, que cedió para Paglialunga, cuyo centro encontró la efectiva arremetida de Lucho Figueroa quien vulneró a Burtovoy para decretar el 1-0 parcial.
Potenciado anímica y futbolísticamente por la ventaja, Central creció de manera paulatina en el rendimiento y comenzó a explotar las grietas que aparecían en la defensa visitante, por lo que dispuso de varias chances como para ampliar la ventaja transitoria.
En este rubro, el chaqueño Medina se hizo abanderado de cada contragolpe y fue el generador de las dos acciones más propicias, que finalizaron con un remate suyo en que dio en el palo y con un insólito resbalón del ingresado Jonatan Gómez cuando poseía todo el arco a su merced.
El silbatazo final sirvió como desahogo para el público canalla, que por primera vez cantó victoria en el Gigante y se ilusiona con la resurrección futbolística que desde hace tiempo reclamamos. Más allá de que la evolución del equipo no es acorde a las expectativas creadas, por lo menos los tres puntos quedaron en casa y esta noche tenemos un pequeño motivo más para celebrar.
Seguimiento individual canalla
Los puntajes y sus porqués a cada uno de los futbolistas de Central que le ganaron a la CAI, bajo la óptica de Javier Cigno
JORGE BROUN: 6,5. Cuando lo necesitaron, estuvo. Tuvo una brillante intervención ante Romero a pocos minutos del final para salvar el empate. Una de las figuras.
ALEXIS DANELÓN: 5. Sin demasiado trabajo atrás. Alguna proyección y poco más.
NAHUEL VALENTINI: 5,5. Se complementó bien con Peppino para anular a los tibios atacantes de la CAI.
FRANCO PEPPINO: 5,5. Le ganó el duelo a los delanteros rivales. Correcto en el mano a mano y en el anticipo.
DIEGO BRAGHIERI: 5. Cumplió en una posición que no es la suya. Abusó del pelotazo para salir.
OMAR ZARIF: 5. El gran despliegue fue su virtud. Tuvo mucho la pelota, pero falló seguido con ella. Participó en la jugada del gol.
MARIO PAGLIALUNGA: 5. Corrió mucho pero quitó poco. No hizo un buen partido, pero metió un gran pase de derecha para el tanto del triunfo.
KILY GONZÁLEZ: 5. Mucho esfuerzo y su experiencia para manejar los tiempos tras el 1 a 0. En ofensiva hizo muy poco.
LUCAS MOYA: 4. Su única virtud fue correr. En ataque no aportó nada. Falló una chance clarísima abajo del arco en el segundo tiempo.
ANTONIO MEDINA: 6,5. De lo mejor. Complicó siempre con su velocidad y picardía. Mucho criterio para encabezar cada contra.
LUCIANO FIGUEROA: 7. Gran figura. Y algunos lo cuestionan… Casi no le llega la pelota, pero él siempre está y obliga. En el torneo, tuvo tres e hizo dos. Imprescindible.
Ingresaron después:
DIEGO CHITZOFF: s/c. No jugó lo suficiente como para ser evaluado. Corrió y metió cuando el equipo más lo necesitó.
JONATAN GÓMEZ: s/c. Recuperó un par de pelotas importantes en defensa. En ataque, tuvo una clara y se cayó antes de rematar…
EDUARDO AGUIRRE: s/c. Entró para tener la pelota en el final.
JORGE BROUN: 6,5. Cuando lo necesitaron, estuvo. Tuvo una brillante intervención ante Romero a pocos minutos del final para salvar el empate. Una de las figuras.
ALEXIS DANELÓN: 5. Sin demasiado trabajo atrás. Alguna proyección y poco más.
NAHUEL VALENTINI: 5,5. Se complementó bien con Peppino para anular a los tibios atacantes de la CAI.
FRANCO PEPPINO: 5,5. Le ganó el duelo a los delanteros rivales. Correcto en el mano a mano y en el anticipo.
DIEGO BRAGHIERI: 5. Cumplió en una posición que no es la suya. Abusó del pelotazo para salir.
OMAR ZARIF: 5. El gran despliegue fue su virtud. Tuvo mucho la pelota, pero falló seguido con ella. Participó en la jugada del gol.
MARIO PAGLIALUNGA: 5. Corrió mucho pero quitó poco. No hizo un buen partido, pero metió un gran pase de derecha para el tanto del triunfo.
KILY GONZÁLEZ: 5. Mucho esfuerzo y su experiencia para manejar los tiempos tras el 1 a 0. En ofensiva hizo muy poco.
LUCAS MOYA: 4. Su única virtud fue correr. En ataque no aportó nada. Falló una chance clarísima abajo del arco en el segundo tiempo.
ANTONIO MEDINA: 6,5. De lo mejor. Complicó siempre con su velocidad y picardía. Mucho criterio para encabezar cada contra.
LUCIANO FIGUEROA: 7. Gran figura. Y algunos lo cuestionan… Casi no le llega la pelota, pero él siempre está y obliga. En el torneo, tuvo tres e hizo dos. Imprescindible.
Ingresaron después:
DIEGO CHITZOFF: s/c. No jugó lo suficiente como para ser evaluado. Corrió y metió cuando el equipo más lo necesitó.
JONATAN GÓMEZ: s/c. Recuperó un par de pelotas importantes en defensa. En ataque, tuvo una clara y se cayó antes de rematar…
EDUARDO AGUIRRE: s/c. Entró para tener la pelota en el final.
domingo, 19 de septiembre de 2010
La mentira se acabó
La mentira se acabó
Sábado, 18 de Septiembre de 2010 22:22
http://www.youtube.com/watch?v=VDwrbZLH-4c&feature=player_embedded
Necesitados de un protagonismo que jamás dispusieron y que seguramente nunca tendrán, los muchachos del Palomar elaboraron hace más de un mes una lista de periodistas que supuestamente marcaban tendencia a favor de nuestro club por una supuesta simpatía que, según su paranoia, perjudicaba abiertamente los intereses de la minoría de la ciudad.
Pero como la mentira suele tener patas cortas, rápidamente los muchachitos deberán bajar a tierra y entender que nadie está en su contra, que los periodistas trabajan a sueldo y no por una camiseta y que, en definitiva, la grandeza no se negocia, ni se maquilla. Ni el complejo de inferioridad tampoco.
A pesar de que la gente del Parque pretendió creerse su propio engaño, el periodista de Fox Sports, Gustavo López –tal como remarcamos en nuestra nota de ayer- destacó abiertamente en la transmisión de Newell´s-Estudiantes la dependencia que los fresquitos del Parque poseen para con nuestra institución.
¿Qué dirán ahora? ¿Qué en Buenos Aires los periodistas también están pagos por Central? ¿Qué la campaña mediática en contra de su pequeña institución trasciende las fronteras? Seguramente Speciale en estos momentos estará dialogando con la BBC de Londres para que no se hable más del club gélido del Parque. A modo de consejo, si estás perseguido pingüino, comprate un perro. (Y mirá el video!)
http://www.youtube.com/watch?v=VDwrbZLH-4c&feature=player_embedded
Sábado, 18 de Septiembre de 2010 22:22
http://www.youtube.com/watch?v=VDwrbZLH-4c&feature=player_embedded
Necesitados de un protagonismo que jamás dispusieron y que seguramente nunca tendrán, los muchachos del Palomar elaboraron hace más de un mes una lista de periodistas que supuestamente marcaban tendencia a favor de nuestro club por una supuesta simpatía que, según su paranoia, perjudicaba abiertamente los intereses de la minoría de la ciudad.
Pero como la mentira suele tener patas cortas, rápidamente los muchachitos deberán bajar a tierra y entender que nadie está en su contra, que los periodistas trabajan a sueldo y no por una camiseta y que, en definitiva, la grandeza no se negocia, ni se maquilla. Ni el complejo de inferioridad tampoco.
A pesar de que la gente del Parque pretendió creerse su propio engaño, el periodista de Fox Sports, Gustavo López –tal como remarcamos en nuestra nota de ayer- destacó abiertamente en la transmisión de Newell´s-Estudiantes la dependencia que los fresquitos del Parque poseen para con nuestra institución.
¿Qué dirán ahora? ¿Qué en Buenos Aires los periodistas también están pagos por Central? ¿Qué la campaña mediática en contra de su pequeña institución trasciende las fronteras? Seguramente Speciale en estos momentos estará dialogando con la BBC de Londres para que no se hable más del club gélido del Parque. A modo de consejo, si estás perseguido pingüino, comprate un perro. (Y mirá el video!)
http://www.youtube.com/watch?v=VDwrbZLH-4c&feature=player_embedded
sábado, 11 de septiembre de 2010
Rosario Central logró su primera victoria
Rosario Central logró su primera victoria
Clarín - 10/09/10 - 23:23
Derrotó por 1-0 a Atlético de Rafaela como visitante con un gol de Alexis Danelón. El equipo de Mostaza Merlo sumó de a tres por primera vez en la B Nacional tras cinco partidos.
Finalmente se acordó de ganar Rosario Central. Tuvieron que pasar 133 días (y un doloroso descenso en el medio) para que el conjunto dirigido por Reinaldo Mostaza Merlo volviera a la victoria tras derrotar por la 17ª fecha del Clausura pasado, en Primera División, 1 a 0 a Godoy Cruz. Le ganó bien como visitante a Atlético Rafaela por la mínima. No le sobró nada y en los últimos minutos pasó cierta zozobra, pero de todas formas ganó. Se sacó la mufa y ahora comienza otro campeonato en la B Nacional para el Canalla luego de esta sexta jornada.
La lluvia torrencial dio una tregua para el comienzo del partido, aunque la cancha quedó muy rápida e hizo que se jugara el mismo a un ritmo vertiginoso. Los primeros minutos fueron de la Crema, que intentó por los carriles vulnerar a la defensa de Central, pero en su mejor momento recibió un duro golpe. Una habilitación del debutante Antonio Medina para Alexis Danelón permitió la apertura del marcador. A partir de ahí, Central se paró en el campo con otra actitud y lo mejor estuvo en la asociación entre Medina y Cristian Moya. El único peligro fue un centro, que parecía fácil, que a Jorge Broun se le escurrió de entre las manos, aunque no lo supieron aprovechar ni Martín Zbrum ni Nicolás Capellino.
En el complemento, nuevamente arrancó mejor Atlético, pero el embate duró poco. El entrenador visitante armó una línea de cuatro con el retraso de Danelón y, si bien se paró más de contra y resignó algo de peso en ataque, Central terminó por justificar el triunfo. Un triunfo que puede cambiar el ánimo y el futuro de la escuadra.
Clarín - 10/09/10 - 23:23
Derrotó por 1-0 a Atlético de Rafaela como visitante con un gol de Alexis Danelón. El equipo de Mostaza Merlo sumó de a tres por primera vez en la B Nacional tras cinco partidos.
Finalmente se acordó de ganar Rosario Central. Tuvieron que pasar 133 días (y un doloroso descenso en el medio) para que el conjunto dirigido por Reinaldo Mostaza Merlo volviera a la victoria tras derrotar por la 17ª fecha del Clausura pasado, en Primera División, 1 a 0 a Godoy Cruz. Le ganó bien como visitante a Atlético Rafaela por la mínima. No le sobró nada y en los últimos minutos pasó cierta zozobra, pero de todas formas ganó. Se sacó la mufa y ahora comienza otro campeonato en la B Nacional para el Canalla luego de esta sexta jornada.
La lluvia torrencial dio una tregua para el comienzo del partido, aunque la cancha quedó muy rápida e hizo que se jugara el mismo a un ritmo vertiginoso. Los primeros minutos fueron de la Crema, que intentó por los carriles vulnerar a la defensa de Central, pero en su mejor momento recibió un duro golpe. Una habilitación del debutante Antonio Medina para Alexis Danelón permitió la apertura del marcador. A partir de ahí, Central se paró en el campo con otra actitud y lo mejor estuvo en la asociación entre Medina y Cristian Moya. El único peligro fue un centro, que parecía fácil, que a Jorge Broun se le escurrió de entre las manos, aunque no lo supieron aprovechar ni Martín Zbrum ni Nicolás Capellino.
En el complemento, nuevamente arrancó mejor Atlético, pero el embate duró poco. El entrenador visitante armó una línea de cuatro con el retraso de Danelón y, si bien se paró más de contra y resignó algo de peso en ataque, Central terminó por justificar el triunfo. Un triunfo que puede cambiar el ánimo y el futuro de la escuadra.
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